
Well, de Inés Gonzalez
Es visible
como si se encendiesen las llaves
y las puertas rompieran con una furia
de mandriles
el latido de la boca
hay un salto
una orilla
un inanimado remo al borde de la arena
y allí están
como un retorno prohibido
a las edades
allí están la mano yerta y el silencio
en una pelea terrible contra el tiempo
en una caricia al filo de la muerte
la mano destellando
la noche arriba
quién anda en la sombra
dónde los leones, los lobos
dónde orbitan domésticas las almas
dónde queda el timón
dónde los ángeles
la luz final
la noche se derrumba sobre mi
un enjambre de átomos oscuros
cae me lanza
a una huella/a otra
hasta la última puerta de la casa.